Si el miércoles era Croacia la que saboreaba una victoria sobre la bocina frente a España, hoy han sido los griegos los que han derrotado a los croatas de la misma manera, gracias a un triple de Spanoulis que puso el 81-78 definitivo.
Y eso que el partido se le complicó sobremanera a los griegos ya entrados en el tercer periodo. Una canasta de Tomas ponía el 37-50 a 16 minutos del final. Paradójicamente esa canasta catapultó a los griegos que, de la mano de Papaloukas y, sobre todo, Diamantidis iniciaron la remontada. Un parcial de 20-4 dejaba a los croatas tres abajo (57-54) y a los griegos muy crecidos. Ese contraste se apreciaba con toda claridad en los banquillos, el heleno con todos sus integrantes levantados y los croatas cabizbajos.
Los segundos finales fueron trepidantes. Cuando parecía que el partido se iba del lado griego, un triple rápido y dos tiros libres de Popovic ponían el empate en el marcador. Ahí apareció la figura de Spanoulis, gris durante todo el encuentro, pero que encontró el aro cuando su equipo más lo necesitó, destrozando a los croatas con un tiro final desde los 7 metros (81-78).
La victoria coloca a los griegos un peldaño por encima de Croacia, ambos empatados con dos victorias, y con todos los números para finalizar en tercera posición del grupo C. Por su parte, a Croacia, que se la jugará ante Rusia el martes, podría servirle hasta una derrota siempre y cuando Irael no gane a España.
Jotas